El museo situado en el llamado Castillo de Ankara, en
Turquía, alberga entre sus grandes tesoros un antiquísimo documento que
data de más de 1500 años. Se trata de una Biblia que contiene uno de los
misteriosos textos conocidos comúnmente como Evangelios Apócrifos: el
Evangelio de Bernabé.
Las hojas de cuero ennegrecido por la acción del tiempo, talladas en
un dialecto del arameo, descubren un relato que difiere
considerablemente de los Evangelios seleccionados para formar parte de
la Biblia durante el Concilio de Nicea. Por empezar, este antiguo relato
presenta a Jesús como uno más de los profetas, desconociendo su
carácter divino. A su vez, siempre según el Evangelio de Bernabé, Jesús
no habría sido quien murió crucificado, sino Judas Iscariote, lo que
contradice la idea de la resurrección que surge de los Evangelios
Canónicos.
El texto afirma también que Jesús habría ascendido vivo a los cielos y
menciona en otro apartado que el Maestro se habría referido a Pablo
como “el impostor”. Otra de las revelaciones del enigmático documento,
consiste en una profecía de Jesús acerca de la llegada Mahoma, fundador
del islamismo, 700 años más tarde, así como una predicción sobre la
llegada del último Mesías islámico, lo que hasta hoy aún no habría
sucedido.
La evidente cercanía con el Islam en el Evangelio de Bernabé se
supone fue la causa que llevó al Vaticano a intentar ocultar el escrito
todos estos años.
Fuente: espectador.com
14:17
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